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10 cosas que no sabías de Seat (curiosidades y datos sorprendentes)

La casa de Martorell fue un símbolo de progreso en España y ahora, bajo la batuta del grupo Volkswagen, se codea con los grandes. Descubre estos datos curiosos que no sabías de Seat.

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Seguramente no tenga la solera de otras grandes marcas de coches, con tanta tradición y vinculación con la historia como el caso de algunas que se han visto por estas líneas en ocasiones anteriores, pero Seat tiene una historia detrás que merece ser conocida. No en vano, es el máximo exponente español en la industria de la automoción y, por ende, de un país con mucha tradición y afición a esta actividad profesional.

No obstante, con el paso del tiempo se ha internacionalizado y las personas que gestionan la firma no son castizas, pero le han dado un toque sofisticado bajo el paraguas del grupo Volkswagen. Dicho esto, en TopDriverz vamos a contar 10 cosas que no sabías sobre los de Martorell y que a buen seguro te sorprenderán.

Desde Martorell para el mundo: 10 curiosidades y datos sorprendentes de Seat

Una vez que hemos llevado a cabo la pertinente introducción de este nuevo post, es el momento de poner los pies en polvorosa de una vez por todas y contaros todas aquellas curiosidades, anécdotas y demás que, probablemente, han pasado desapercibidas cuando habéis escuchado hablar de Seat.

1. Unas siglas y un acrónimo, pero no una traducción

Más de uno podría pensar que el nombre Seat se debe a la traducción de la palabra “asiento” en inglés, una fuente de inspiración a la que recurrieron otros fabricantes en sus comienzos, pero nada que ver con la realidad. Y es que la palabra hace referencia a las siglas Sociedad Española de Turismo.

Vio la luz en 1950, curiosamente el mismo año de la creación del mundial de la Fórmula 1, gracias a la iniciativa del gobierno de Francisco Franco de motorizar el país, por lo que aquí sí hay similitudes con otras, como su hermano del alma Volkswagen.

Su vínculo con Cataluña viene precisamente de la construcción de la primera fábrica, localizada en la Zona Franca de Barcelona, que daba con el puerto de la ciudad condal y ofrecía ventajas fiscales, así como a nivel de comunicación. De esta forma, era muy fácil recibir piezas y materias primas por el mar.

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2. Estrecha relación con Fiat

Aunque en el presente no guarden ningún parentesco ni similitud o alianza alguna, al comienzo de su andadura Seat estaba estrechamente ligada a Fiat. Y es que desde su fundación hasta 1984, había colaborado con la casa italiana a la hora de llevar a cabo sus coches.

De hecho, el primer auto hecho por Seat fue el Fiat/Seat 1400, ya que les proporcionaba la tecnología, de forma que ya venía hecho desde Italia y los trabajadores de la fábrica tenían que ensamblarlo.

De forma sarcástica y debido a este hecho, había quienes traducían las siglas Seat por Siempre Estarás Apretando Tornillos. En cualquier caso, se trataba de una berlina destinada a llevar a autoridades, ministros, enfermos y viajeros (cuando funcionaba como taxi). Por todo lo comentado, hubo que esperar un poco para ver el primer vehículo salido de Martorell viendo otros modelos bajo licencia de Fiat, como el Seat 850

3. El Seat Ibiza, un antes y un después

En 1984, aparece en nuestras vidas el Seat Ibiza, el primer coche diseñado y fabricado por la casa española de forma íntegra, sin que Fiat aportase ningún elemento. Para que esto fuese posible, en 1975 se había terminado de construir el Centro Técnico de Martorell, que tenía como razón de ser el impulso del desarrollo y la investigación propios.

Recurrir a la carrocería de Inducar para sacar adelante el Seat Sport 1200 Bocanegra tampoco le hizo gracia a Fiat, que mandó a su filial a hacer el Seat 128 3p con los mismos propulsores y que tenía como eslogan acompañante “Coupé, Berlina, Break, tres veces Seat”.

La gota que colmó el vaso fue el rediseño del Fiat Rimo para venderlo como Seat Ronda, lo cual llegó a los tribunales europeos por presunto plagio de la española, pero que no fue visto así por los encargados de impartir justicia en el Tribunal Europeo de Competencia.

4. El Seat 600, símbolo de progreso

Entre finales de la década de los años 50´ y principios de los 60´, la España franquista va dejando de lado el modelo económico de autarquía para ir abriéndose al exterior poco a poco. En esa diversificación tuvo mucho que ver el Seat 600, que alcanzó una gran popularidad entre la ciudadanía española desde que se pusiera a la venta en 1957.

El “Seíta”, como muchos lo llamaban, fue uno de los actores principales en la verdadera motorización del país y la expansión de Seat hacia nuevos horizontes: en 1965 se producen exportaciones de la marca a Colombia, se alcanza el millón de unidades producidas en 1968. Estaba tasado en unas 65.000 pesetas en aquella época (lo que hoy serían casi 400 euros) y generó un gran vínculo emocional con varias generaciones de conductores.

5. El coche un millón fue para el piso de un empleado

Para celebrar la consecución del millón de unidades fabricadas, Seat decidió sortear aquel vehículo, el 124, entre sus trabajadores. El agraciado fue un chico joven que venía a trabajar en horario de tarde. Sin embargo, no tenía el carnet de conducir en su poder ni estaba en condiciones de sacárselo ya que necesitaba seguir ahorrando. Por si fuera poco, acababa de casarse, aunque seguía viviendo con sus padres.

Ante esta situación, la empresa decidió invertir la cantidad de dinero correspondiente al precio al que estaba tasado ese Seat 124 en la entrada de la nueva vivienda de este chico. Por si a alguien le interesa ir a verlo algún día, ha de saber que se conserva en la colección de autos históricos de la marca española.

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6. Volkswagen se pone al mando

Tras los desencuentros con Fiat y la desvinculación de esta, Volkswagen adquirió Seat. Los italianos estaban un poco superados por las movilizaciones sindicalistas que se habían producido a lo largo de la década de los 70´, que además coincidían con la adquisición de las instalaciones de Landaben (Pamplona). La suma de circunstancias empujaron a la marca italiana a vender sus acciones al Instituto Nacional de Industria (INI).

Para suerte de los de Martorell, no pasó demasiado tiempo hasta que en la década de los 80´ se interesó el actual líder de su conglomerado. No en vano, la mano de obra que ofrecía Seat como empresa española era menos costosa que la alemana que estaban acostumbrados a gestionar. Finalmente, en junio de 1986, Volkswagen se hace con el 51 por ciento de Seat y, cuatro años más tarde, completó su adquisición.

La operación trae consigo también un cambio de nombre, pasando del Sociedad Española de Automóviles de Turismo S.A. a Seat S.A. Ya por aquel entonces se empezaba a presumir de “tecnología alemana” en los anuncios. En la actualidad, sus coches comparten plataformas, mecánicas y software.

7. El origen de Cupra y el porqué

En 1996 nace el concepto que, posteriormente, se ha convertido en la marca Cupra. Esta expresión es la abreviatura de la expresión Cup Racing y su aparición es el resultado de un proceso sustentado en una idea: ofrecer a los conductores un coche de calle pero que pueda proporcionarles las mismas prestaciones que puede disfrutar a los mandos de un deportivo.

Fue una manera de animar a un importante target a que se rascasen el bolsillo en mayor medida que cuando tenían en mente comprar un Seat. No en vano, los precios de mercado del Formentor o el Born son notablemente mayores que los de sus homólogos de la marca madre.

8. Estuvo en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992

En el acontecimiento deportivo más importante que se ha celebrado nunca en España, Seat tuvo protagonismo. Además, fabricó su primer eléctrico con esta cita tan importante en mente. Ese modelo tuvo que abrir la maratón e hizo el seguimiento de la carrera gracias a sus 65 kilómetros de autonomía, la media tonelada de peso que implicaban las baterías que llevaba a bordo y su cargador de corriente ubicado en la rejilla frontal.

Su implicación fue más allá, dado que proporcionó unos 2.000 coches a la organización de los JJOO de Barcelona para desplazar a atletas, periodistas y organizadores. Todo esto propició el lanzamiento del Seat Toledo Podium, la versión más exclusiva de este coche, que contaba con teléfono fijo y fax como equipamiento.

9. Los Estopa trabajaron para ella

Los lectores españoles lo sabréis seguramente, pero los que nos seguís desde otra parte del mundo quizá no lo sepáis. El dúo Estopa trabajó para Seat en la fábrica de Martorell antes de emprender el camino hacia el éxito en la música. Los hermanos David y José Manuel Muñoz dejaron los estudios a una edad temprana y, entre los trabajos que les salían para buscarse la vida, les apareció esta oportunidad laboral.

Se dedicaban a construir piezas de los coches que salían de la factoría y esa experiencia les sirvió de inspiración para algunos de sus temas, como “La raja de tu falda”. Además, en su single “Fuego” queman un Seat Ibiza, por lo que su vínculo con la marca es impasible con el tiempo.

10. El Rey Felipe VI tuvo un Ibiza

Cuando cumplió 18 años, el actual Rey de España, Felipe VI, recibió un Seat Ibiza como regalo por parte de su padre, Juan Carlos. Una vez amortizado, el vehículo fue devuelto a la marca, se restauró y se le reservó un lugar especial en la fábrica.

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