8 marcas de coches que colaboraron con los nazis (y no lo sabías)

El nazismo y su relación con el sector automovilístico siempre ha sido un tema polémico. Y fueron muchos los empresarios que no dudaron en poner sus fábricas al servicio de Hitler. ¿Estás dispuesto a escuchar la verdad?
Marcas coches que colaboraron con nazis

Entre 1933 y 1945 Alemania creyó poder crear un imperio por encima de todo el mundo. Hitler tuvo detractores y resistentes, pero la gran mayoría de la población alemana terminó por dejarse seducir por aquellos cantos de sirena que prometían un glorioso Tercer Reich. Y los pequeños y grandes empresarios no eran ajenos a las ventajas que suponía estar al lado del poder: si crecía la economía, ganarían más dinero, y con una posible expansión territorial, ganarían mercados y mano de obra barata (o esclava).

Marcas de coche con pasado nazi (y que todavía consumimos)

No estamos hablando de marcas totalmente desconocidas que desaparecieron en 1945, tras la victoria aliada. Los más interesados en la historia ya saben que todavía hoy consumimos productos de empresas que colaboraron alegremente en la maquinaria nazi, y que nunca han sentido el menor remordimiento. ¡Es el mercado, amigos! Entre ellas, encontramos a la persona de Hugo Boss, que confeccionaba uniformes alemanes con mano de obra judía, la empresa IBM, que permitió identificar a miles y miles de judíos con su precedente del ordenador, o Coco Chanel, que aprovechó la caida de Francia para hacer tratos con los alemanes.

Y, obviamente, están las marcas de coche: se necesitaban coches utilitarios para la población que empezaba a sacar la cabeza de la crisis, se necesitaban coches emblemáticos para los dirigentes y se necesitaban buenos motores y transportes para poder hacer la guerra. Ellos colaboraron con los nazis.

1. Opel

El Opel Blitz fue el camión por antonomasia de la Wehrmacht, el ejército alemán, para el transporte de hombres y suministros. Conviene señalar que no nació en la Alemania nazi, sino unos años antes, en 1930, a partir de la compra de la marca por parte de General Motors. Los americanos estaban encantados porque consiguieron hacerse con el control del 40% del mercado de turismos en el país europeo. Modelos como el P4 tuvieron una gran aceptación porque eran baratos y con un diseño atractivo.

Las relaciones entre Hitler y los directivos de la GM eran espléndidas. Y los estudios más recientes apuntan a que los americanos estaban encantados con que los Opels sirvieran tanto al ejército alemán como para los ciudadanos de a pie. El dinero pasaba por Suiza, con lo cual las dos partes podían hacer negocios tranquilamente. Volviendo al Opel Blitz, fue una pieza clave para el desarrollo de la llamada blitzkrieg o guerra relámpago porque era un vehículo altamente fiable y práctico. De hecho, se siguió fabricando hasta 1970.

Opel nazi

2. Porsche

¿Os suena el Elefant? ¿Y el Tiger? No, no son los componentes de un zoo. Son nombres de tanques alemanes de la II guerra mundial capaces de destrozar a los mejores tanques americanos y batirse con los potentes blindados rusos. Eran tan buenos que todavía hoy su nombre causa admiración entre los amantes de lo bélico. Hacía falta una mente brillante para diseñar y dotar de buenos motores estas bestias. Y esta mente era la de Ferdinand Porsche.

Ferdinand Porsche había nacido en el seno del imperio Austro-Húngaro y ya de pequeño destacó por su gran ingenio. Fue jefe de desarrollo de Daimler y montó su propia empresa de coches. Pero el negocio no iba bien y tuvo que solicitar al Führer una subvención para crear una línea de deportivos. Convenció a Hitler y, a partir de aquí, empezó una relación fructífera. Fue capaz de imaginar las mayores máquinas de guerra de aquellos años y se encargó de crear otra marca de vehículos para la población...

Porsche nazi

3. Volkswagen

Hitler quería una marca de coches económicos para que mucha gente pudiera acceder a un vehículo propio. ¿De qué servía construir autopistas si la gente no las podía utilizar? Ferdinand Porsche parecía el hombre ideal: sus deportivos eran coches ganadores y fiables. Y así nació Volkswagen (el coche del pueblo). En 1938, se construyó una ciudad solo para albergar la fábrica más grande de vehículos de Europa, de la marca Kdf-Wagen (Kraft durch Freude, la fuerza de la alegría). Popularmente, a esta marca se la conocía como Volkswagen y así se quedó.

Durante la IIa Guerra Mundial, la factoría dejó de producir su primer modelo comercial, el mítico Escarabajo (realmente habían fabricado muy pocas unidades), y se centró en dotar al ejército de todo tipo de vehículos y armamento. Eso la convirtió en un objetivo militar y, en 1944, fue objeto de varios raids aéreos aliados. Ferdinand Porsche terminaría siendo detenido por su implicación con el régim nazi, pero los aliados creyeron que no era mala opción dejar que la empresa siguiera, adoptando ahora sí el nombre de Volkswagen.

Volkswagen nazi

4. Mercedes-Benz

En 1990 salió publicado un libro de Bernard Bellon que se llamaba Mercedes in Peace and War. Ya no quedarían dudas del papel clave que ejerció la marca en el rearme y expansión del ejército alemán. Más escalofriantes son los detalles sobre cómo utilizaron hombres, mujeres y niños judíos de los campos de concentración como mano de obra esclava en sus fábricas, en unas condiciones totalmente inhumanas.

No obstante, lograron resultados increíbles durante aquella época con coches mágicos como el Mercedes-Benz 770, un automóvil de lujo utilizado sobre todo por los grandes jerarcas nazis y, obviamente, por el mismo Adolf Hitler. Se convirtió la marca, pues, en un emblema ideal de aquella Alemania que florecía a pesar de sus enemigos. Y los dirigentes de Mercedes-Benz estaban encantados con este papel que se les tenía reservado aunque tuvieran que destrozar la vida de miles de personas.

Mercedes nazi

5. BMW

La familia Quandt, uno de los grandes patrimonios de la Alemania actual, intentó ocultar durante años su oscuro pasado. No había para menos porque el régimen nazi apuntaló y benefició la marca BMW en gran modo. En los años 20 fabricaban motocicletas, pero intentaron pasar al mercado de los coches y lo consiguieron con gran éxito con modelos como el 327 y el 328. Hitler ya había dado su apoyo a otras marcas y con ellos no iba a ser menos. Se necesitaban muchos automóviles en circulación para demostrar el poder de Alemania.

Durante la guerra, BMW también proporcionó todo tipo de vehículos militares, pero, sobre todo, motocicletas (las típicas de las películas) y motores de avión. Tanta fue su colaboración con los nazis que, al finalizar la guerra, los aliados prohibieron a la marca volver a vender coches. No obstante, la familia Quandt tenía dinero ahorrado de los beneficios que recibieron y, en los 50, pudieron volver a fabricar coches de lujo.

BMW nazi

6. Ford

Henry Ford era un hombre que solo quería resultados, le daba igual el cómo. Para él, el mundo era una gran fábrica en cadena para producir algo. Evidentemente, la Alemania nazi, con su pasión por el orden y la obediencia, debió de parecerle algo totalmente fascinador. Y a los nazis, aquel magnate tan profesional y serio les pareció un ejemplo a seguir, tanto que lo condecoraron 1938.

De hecho, el americano tiene el dudoso honor de ser mencionado en el Mein Kampf. Pero se lo había ganado a pulso: no había tenido miedo de exponer sus ideas en público, entre las cuales encontramos el antisemitismo (el futuro Führer tenía una foto de Ford en su celda de la prisión). Era lógico que terminara dando su apoyo a Hitler de forma abierta y le dió recursos económicos y material para fabricar vehículos y armamento. No estuvo solo: muchos industriales americanos se sumaron al apoyo de los nazis.

Ford nazi

7. Renault

Es controvertido el papel que tuvo el fundador de la firma gala, Louis Renault, en el colaboracionismo con los nazis. La marca era el emblema de la Francia republicana y producía unos coches muy buenos. En 1940, cuando los alemanes aplastaron a los franceses y conquistaron el país, la empresa fue obligada a servir a la industria bélica germana. ¿Louis lo aceptó de buen grado, le era indiferente o intentó negarse? No lo sabemos y cada historiador dice una cosa distinta. Una cosa es clara: el señor ya era viejo (nació en 1877) y tenía problemas en el habla.

En 1944, con la liberación de Francia, la gente se cebó con el pobre viejo y fue acusado de traidor. Él se presentó voluntariamente a un juez, que le mandó a la cárcel. Moriría al cabo de unos meses (hay quien dice que fue maltratado) sin haber tenido un solo juicio. En 1945, el gobierno francés expropió la empresa a los herederos, argumentando la traición de su padre.

Renault nazi

8. GM

Ya hemos dicho que GM tenía el control de Opel. No tuvieron ningún escrúpulo a la hora de anteponer los objetivos comerciales y financieros a los humanitarios. Todas aquellas empresas, las alemanas y las extranjeras, salieron impunes. ¿Es lícito preguntarse por qué siguieron existiendo después de la Segunda Guerra Mundial?

General motors
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