11 errores comunes al conducir un coche automático

Aunque pueda parecer sencillo el manejo de un coche automático, los usuarios han de tener presente una serie de cosas para evitar causar imperfectos derivados de la conducción en vehículos con este tipo de transmisión.
Errores comunes conducir coche automático

La mayor facilidad en algunos aspectos que aporta la transmisión automática en un vehículo puede hacer pensar al usuario que no tiene por qué preocuparse de algunos hábitos a la hora de conducir. Ese pensamiento es propenso a llevarle a cometer errores que, a su vez, pueden desembocar en averías de grandes dimensiones en el vehículo.

Por ello, es importante identificar las equivocaciones más habituales de cometer a los mandos de un automóvil de estas características para ayudar a todos los lectores de Topdriverz que optan por él.

¿En qué nos solemos equivocar al conducir un coche automático?

Dicho todo esto, es el momento de ir a lo importante en estas líneas y poner un poco de luz a las dudas e inquietudes de los conductores que apuestan por los coches automáticos.

1. Emplear el pie izquierdo como si se condujera un manual

La primera equivocación está derivada del uso del pie izquierdo, habitualmente utilizado para el embrague en el caso de los manuales. Y es que hay que recordar que en los automáticos tan solo hay dos pedales: el de frenado (izquierdo) y el de aceleración (derecho). Los usuarios que se hayan acostumbrado al empleo del embrague con la pierna izquierda y hayan adquirido un automático les llevará un tiempo adaptarse, ya que esta no se emplea para nada.

Dos son los principales vicios que se pueden identificar aquí: frenar con la izquierda cuando se pretende cambiar de marcha instintivamente y desplazar la palanca posteriormente de ello. La primera maniobra puede hacer que el coche se quede clavado y, a su vez, que alguien impacte por detrás o que, aturdido el conductor a causa del susto, se pierda la atención de lo que hay alrededor. La segunda puede provocar que la turbina de transmisión se desgaste innecesariamente y, si con el tiempo se acaba rompiendo, habrá que rascarse el bolsillo ya que es un componente caro de reparar.

Y es que el embrague tiene un recorrido muy largo y conviene pisarlo con fuerza, de ahí esa detención radical del vehículo. Un consejo para evitarlo puede ser colocar la pierna izquierda en el reposapiés escorado a ese mismo lado y no quitarlo de ahí, o engancharlo entre la puerta y el asiento para inmovilizarlo hasta hacer espontánea la conducción.

Pedales coche automático

2. Pisar el freno y el acelerador a la vez

Derivado de esa costumbre ya comentada del pie izquierdo en los manuales, el conductor es propenso a caer en el error de mantener pisados ambos pedales simultáneamente, lo que también puede provocar una avería.

3. Mantener la posición D y frenar a la vez en un semáforo

El segundo que aparece por aquí se halla únicamente en aquellos automáticos que carecen de modo ECO, que suelen ser modelos con algunos años ya de antigüedad. Si tienen esta funcionalidad, durante el tiempo que el vehículo está detenido a causa de un semáforo se puede mantener la palanca en posición D y el pedal del freno accionado sin problema alguno. En caso contrario, las válvulas ubicadas en el seno de la caja de cambios se van desgastando, lo que motivará que, al cabo de una cierta cantidad de kilómetros o de un tiempo, haya que reemplazar la caja de cambios o repararla.

Dicho esto, lo mejor en ese caso es mantener la palanca en la posición N de punto muerto y poner la D en el momento que el semáforo se ponga en color verde, siempre y cuando se esté sobre un terreno llano por supuesto. De esta manera el coche avanzará sin ningún problema y las válvulas respirarán aliviadas.

4. Bajar una pendiente con la palanca puesta en N

Se ha extendido, de manera errónea, el mito de que bajar una cuesta o un tramo descendente ahorra combustible si se mantiene la palanca en posición N y que, de esta manera, se optimiza el consumo. La realidad es que este truco o maniobra hace más mal que bien a la transmisión. De hecho, en las cajas de cambio más sofisticadas lo que ocurre es que cortan el suministro de energía al motor, de tal forma que son las ruedas las que hacen que el motor gire y no al revés, que es como debe ser realmente.

Para hacerse una idea de lo peligroso que puede llegar a ser, hay algunos estados de Estados Unidos que prohíben hacerla, tales como California o Colorado, entre otros. El resultado es que no se puede hacer uso del freno motor durante el descenso y la caja de cambios puede sufrir destrozos importantes.

Palanca automático

5. Pasar de D a R en movimiento y viceversa

Como si se tuviera una palanca manual, es frecuente que los conductores cambien la posición de la misma en movimiento, lo cual es un error. Si se hace a bajas velocidades no pasa prácticamente nada, pero si periódicamente no se espera a que el coche se detenga completamente para cambiar de marchas, la banda de transmisión se somete a una tensión totalmente innecesaria, lo que supone un desgaste prematuro.

Dicho esto, solamente hay que ir variando las posiciones de la palanca para maniobrar a la hora de aparcar el vehículo por ejemplo, ya que en ese caso el coche se detiene absolutamente y no hay problema en ir cambiando. Si además tenemos en cuenta que la reparación no es barata precisamente, con más razón hay que tomar precauciones.

6. Cambiar constantemente de D a N en detenciones largas

Ya sea en un atasco monumental y kilométrico en la carretera o en una calle altamente congestionada, es habitual ver a conductores aprovechar la mínima posibilidad que se presenta para avanzar ligeramente, lo que a su vez implica alternar las posiciones D y N. Si va fluyendo poco a poco la cosa no hay problema, pero si la detención supera los noventa segundos, entonces eso sí que lo es. Y es que la ralentización en posición neutra es más elevada que en la directa, lo que se traduce en un mayor consumo. Dicho todo esto, en una situación de detención prolongada es preferible incluso apagar el motor que estar alternando las posiciones ya mencionadas.

7. Emplear la posición P como si fuera freno de mano

La palanca en posición P implica una detención absoluta que es útil para estacionar el vehículo en un lugar de aparcamiento determinado, de manera que se bloquea la transmisión totalmente. Para evitar que se someta a una tensión excesiva hasta el punto de romperse finalmente, hay que llevar a cabo esta acción en el orden que se detalla a continuación.

Hay que frenar y detenerse completamente manteniendo el pedal izquierdo accionado. A continuación se pone la posición P en la palanca sin soltar el freno y, justo después, se recurre al freno de mano y finalmente se suelta el pedal del freno. A la hora de sacar el coche y quitar la P para salir lo que hay que hacer es pisar nuevamente el freno, soltar la P y mover la palanca hacia D o R según lo que demande el escenario, soltar el freno de mano y el pedal de freno.

Posición P

8. No disponer del aceite necesario en el cambio

El fluido hidráulico es esencial para que el convertidor de par funcione correctamente y el coche se mueva como debe. De no contar con la cantidad de aceite necesaria, la transmisión se recalienta y da tirones como consecuencia de fallos de presión en el sistema de mando.

9. Abusar del kick down

Hay una función especial en los coches automáticos que es activada en el momento que se pisa a fondo el pedal del acelerador llamada kick down. Esta funcionalidad hace que la caja de cambios baje el mayor número de marchas posible con el propósito de obtener la máxima aceleración que pueda.

Está pensada para situaciones como puede ser un adelantamiento apurado, pero implica que el motor y la transmisión tengan que lidiar con una gran presión. Por ello, conviene recurrir únicamente a ella en un escenario de emergencia. Si se quiere llevar a cabo una maniobra de adelantamiento, es preferible anticiparse y escoger la marcha correcta para hacerla antes de proceder.

10. Cambiar de R a D o viceversa sin pararse

Como si se tratara de un manual, es común cambiar de la marcha atrás a una para ir hacia adelante , o al contrario, sin que las ruedas estén detenidas completamente. Con esta transmisión la marcha no entra, pero en un automático sí, lo que supone estresar innecesariamente a los soportes de transmisión y a esta en general como ocurre con otros malos hábitos ya analizados aquí. Dicho esto, hay que esperar a que el coche se detenga 100 %.

Automático

11. Bloquear las ruedas antes de que venga la grúa

Cuando el coche se queda sin batería, no arranca o sufre un problema que tiene como solución remolcarlo, hay que cerciorarse de que está activada la posición N de punto muerto con el fin de evitar que las ruedas estén bloqueadas, ya que en ese caso puede tener lugar una avería más grave aún si cabe.

Ya hemos llegado al final de este artículo sobre los 11 errores más comunes al conducir un coche automático. Ojalá que haya servido de gran ayuda para los usuarios que soléis consultar normalmente Topdriverz y que tenéis un vehículo con este tipo de transmisión.

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