Los 10 tipos de engaños (y robos) en carretera

Conocer las técnicas más habituales de los ladrones en la carretera es clave para evitar robos, engaños y estafas cuando vamos en nuestro coche. Y nadie está exento de sufrir incidentes de este tipo.
Tipos engaños y robos carretera

Todos los veranos las policías de medio mundo empiezan su machaque de advertencias varias: que si tenemos que estar atentos a esto, que si no podemos hacer lo otro… Los ladrones de carretera no hacen fiesta, por desgracia. Pasan una temporada robando y otra planificando nuevas estrategias para seguir robando. Y visto así, no deja de sorprendernos el parecido entre ellos y una empresa que idea nuevas estrategías comerciales. No obstante, nos toca a nosotros conocer bien qué timos, estafas y robos son más frecuentes en carretera para poder evitar a los cacos.

¿Cuáles son los principales timos que podemos sufrir en la carretera?

El error más común que podemos cometer como conductores es pensar que a nosotros no nos pueden robar porque somos muy precavidos. Nada de eso, uno de los factores que más aprovechan los ladrones es la autoconfianza de los conductores. Presentamos diez timos, los más típicos, pero la gran mayor parte de tipos de robos todavía no se han inventado todavía. Los ladrones siempre van un paso por delante.

Si vemos un accidente, ¿cómo no vamos a parar a ayudar? Si alguien nos insiste en que le paguemos el retrovisor roto, ¿cómo no vamos a sentirnos culpables y vamos a pagar? Mantener la cabeza fría en situaciones de riesgo criminológico es lo más difícil. Pero si lo conseguimos, y conociendo estas situaciones nos va a ser más fácil, podremos evitar el robo.

1. Falso pinchazo nuestro

Un coche nos empieza a hacer señales luminosos de forma insistente. Si aminoramos la marcha, se nos pone en paralelo y nos advierte que ha detectado que tenemos una avería que ya puede ser un pinchazo, una fuga, una luz rota, etc. Nos invitarán a parar juntos para ayudaros a resolver el problema. Y mientras tú y el conductor del otro vehículo comprobáis el estado del vehículo, otro ocupante de su coche aprovechará para haceros el hurto.

Bien, es difícil saber cómo reaccionar en estas situaciones, cuando alguien os dice que el coche tiene un problema. La clave aquí es dejar claro que no queréis ayuda, que gracias por la advertencia pero que os apañáis solos. Si insisten en ayudarte, es el momento de marchar corriendo de allí.

Falso pinchazo

2. Falso pinchazo de otro

Si vemos a un conductor desesperado al lado de su coche parado, puede que nos sintamos con la obligación de ayudar al pobre hombre o mujer. Si se trata de un accidente, en muchos países es obligatorio prestar asistencia bajo pena de prisión. Por tanto, no pasa nada por parar y mirar de ayudar, siempre y cuando tengamos controlados en todo momento nuestro coche, que deberá estar bien cerrado, y a los ocupantes del otro vehículo. Aprovecharse de la buena fe de la gente simplemente es patético.

3. Uso de repetidores de frecuencia

En los últimos años se ha popularizado el uso de repetidores de frecuencia para abrirte el coche sin usar la llave. Esto nos puede pasar cuando dormimos en un hotel de carretera. Los ladrones usan el repetidor de frecuencia para conseguir que las ondas emitidas por el coche lleguen más lejos, hasta la llave. Usando otro aparato hacen lo mismo con las ondas de la llave y el coche se abre.

Además, el vehículo interpreta que la llave está dentro de él y, si tiene un sistema de arranque sin llave, puede arrancar. Para evitar este problema, los expertos dicen que metas la llave en el congelador para que se cree una jaula de Faraday. Pero todos sabemos que es la mejor forma de no saber dónde hemos dejado la llave. Otra opción mejor es tapar la llave con papel de aluminio.

4. Los famosos inhibidores

Los inhibidores son la mejor arma que tienen los ladrones en las áreas de servicio. Con este aparato bloquean la señal de la llave a distancia con lo que el coche no queda cerrado. El resto de la historia ya la conocemos: coche vaciado. Si ellos son listos y cuentan con las últimas tecnologías, nosotros vamos a serlo más con menos tecnología. Solamente tenemos que acercarnos al vehículo y comprobar que ha quedado bien cerrado. Los ladrones se quedarán con cara de tontos y nosotros podremos ir a la área de servicio a hacer el café sin miedo de nada.

5. El timo del retrovisor

Este timo se lo suelen hacer a la gente mayor, pero todos debemos estar atentos. Un coche colisiona levemente contra el tuyo, normalmente de forma lateral. El conductor baja del coche enfadado y te dice que te has cargado su retrovisor. Evidentemente, puedes ver que su retrovisor está dañado. Entonces te dice que para evitar trámites con el seguro tienes que pagarle por los daños allí mismo y que, si no tienes el dinero, te acompaña al cajero automático, donde se va a fijar en tu PIN para, posteriormente, robarte la tarjeta.

Os aseguramos que los ladrones pueden llegar a ser muy persuasivos. No obstante, ya sabemos que todos los trámites en caso de accidente deben pasar sí o sí por la compañía aseguradora. Y si la otra persona se pone violenta y te exige ir al cajero, deberemos pedir ayuda a la gente de alrededor. Seguro que nos ayudarán a ahuyentar a los ladrones.

Timo retrovisor

6. Este radar no es oficial

Una estafa que va apareciendo recurrentemente es la de la falsa multa de tráfico. Recibirás un correo electrónico simulando ser de la dirección de tráfico de tu país. El contenido: una buena multa por exceso de velocidad en la autopista. Si se trata de la autopista más transitada del país puede ser que hayas pasado por allí y que el radar te haya pillado. Si envían un millón de correos, a algún incauto pillarán.

El correo adjuntará un link de descarga que contiene un virus de captación de datos personales del ordenador. Este tipo de correos siempre los tenemos que tomar con cautela y no descargar nunca nada a no ser que lo veamos claro. La otra opción es que directamente te pongan un número de cuenta para hacer el pago de la multa. Todavía peor. No debemos pagar nada hasta que estemos seguros de que es oficial.

7. Talleres y grúas que no lo son

Imagina que tienes una avería, estás desesperado, los del seguro no te cogen el teléfono, pero, de repente, para un coche y el conductor te dice que conoce un taller cercano donde te reparan el coche en 5 minutos. Tú aceptas ya que no ves otra solución y el señor parece de fiar. Y aparece una grúa, se lleva tu coche y tú vas al taller en el coche del señor amable.

Pues quizá te hayas quedado sin coche para siempre: el conductor te deja en el taller para que esperes tu coche, pero el coche ya está camino a un desguace ilegal. O quizá el taller te cobra una factura desmedida y no vas a poder reclamar bajo riesgo de que te rompan las piernas. La solución pasa por pedir ayuda solo al seguro e ir a talleres autorizados.

8. Falsos agentes

Cualquiera puede comprar un uniforme de policía en una tienda de disfraces y mejorarlo con más o menos acierto. Los falsos agentes no se pondrán en una gran autopista, sino que lo harán en carreteras solitarias. Referente al coche de policía, con solo comprarse una sirena de baratillo ya pueden dar el pego como coche de incógnito. Te paran, te dicen que has cometido una infracción por la cual te tienen que multar y que, si pagas al momento, te hacen un descuento sustancial en la multa.

Con los nervios es posible que no tengamos la mente fría como para distinguir si nos están timando o no. Por eso, siempre que nos pare la policía debemos respirar hondo y pedir a los agentes que se identifiquen correctamente. Siempre habrá algún detalle que nos puede hacer sospechar. Si es así, a lo mejor es preferible no hacer que los ladrones lo sepan, sino anotar mentalmente la matrícula de su coche e ir a denunciarlos a la policía de verdad.

9. Distracción en la gasolinera

La última treta que explicaremos para los conductores es la de la gasolinera. El repostar es una acción en que no cerramos el coche. Es el momento ideal para que se te acerque alguien para preguntarte cualquier cosa y que otro aproveche para robar en el interior del vehículo. ¿Qué hacer en esta situación? Si vamos solos, lo primero es no dejar objetos de valor o la cartera en lugares fáciles de llegar. Lo segundo es intentar mantener la vista sobre el coche, aunque la persona que nos pregunte se piense que somos unos maleducados.

10. Estafa del ciclista

No solo los conductores están sujetos a estafas y robos. Los ciclistas también son víctimas propicias para los malhechores. La cuestión está en que, cuando vamos solos, nos gusta encontrarnos con gente con las mismas aficiones e intereses que nosotros. Los ladrones se hacen pasar por amantes del ciclismo con bicis que parecen de alta gama. A veces te explicaran que son médicos o entrenadores profesionales.

Una vez tienen tu confianza, te hacen desviar de la ruta, en donde aparece una segunda persona, supuestamente amiga de la primera, y te pedirán un momento tu bici para hacer alguna comprobación. Y así es como te vas a quedar sin bici. Simplemente, no dejes nunca tu bici a nadie y desconfíe de la gente demasiado simpática. Y si puedes pedalear con tu grupo el peligro será mínimo.

Estafa ciclista
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